Curso:
Programa de Intervención y Caja de Herramientas Parental para el Fortalecimiento de Competencias Parentales: Aprender a Crecer
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Evaluaciones
Curso muy completo, con una guía pedagógica y coherente. Entrega estrategias y materiales útiles para el proceso de intervención y acompañamiento a padres y cuidadores.
Excelente curso, muy didáctico e interesante!
El curso me permitió comprender con claridad los fundamentos y las herramientas del acompañamiento terapéutico parental. Destaco la estructura progresiva, el enfoque respetuoso hacia los cuidadores y la integración del cuerpo, las emociones y la reflexión cognitiva. Los contenidos fueron pertinentes, aplicables y profundamente significativos para fortalecer mis competencias profesionales en la intervención con familias.
Esta formación me ayudó a mirar la crianza y el rol del cuidador desde una perspectiva mucho más amplia y profunda. Pude integrar lo importante que son la empatía, la mentalización y la sensibilidad parental para acompañar a niños y niñas de una forma respetuosa y bientratante. Entender que toda conducta refleja una emoción o una necesidad me reafirmó lo valioso que es responder con oportunidad y coherencia, ya que eso fortalece vínculos más seguros. También pude reflexionar sobre el autocuidado del adulto, porque estar bien uno mismo es clave para brindar una atención más consciente, afectiva y disponible. En resumen, este proceso formativo fue una oportunidad súper significativa para enriquecer mi práctica y seguir promoviendo entornos protectores que favorezcan el bienestar y el desarrollo saludable de la infancia.
Esta formación me permitió ampliar mi comprensión sobre la crianza y el rol del cuidador en el desarrollo infantil. Integré la importancia de la empatía, la mentalización y la sensibilidad parental como herramientas esenciales para acompañar a niños, niñas y adolescentes, desde una mirada respetuosa y bientratante. Comprender que toda conducta expresa una necesidad o emoción me ayuda a valorar la importancia de responder de manera adecuada y oportuna, fortaleciendo así vínculos seguros. Además, reflexioné sobre la relevancia del autocuidado del adulto como base para brindar una atención más consciente y afectiva. En síntesis, este proceso formativo ha sido una oportunidad para mejorar la práctica y promover entornos protectores que favorezcan el bienestar y el crecimiento saludable de la infancia.
